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Paraninfo de la UNL: pasado y presente de un escenario de debates

Se cumple un cuarto de siglo desde la jura de la última reforma constitucional, que tuvo como sede especial al Paraninfo. En 1994, el recinto se transformó para alojar a la Convención. En octubre, volverá a ser escenario de un debate trascendente.

“A Santa Fe y Paraná les cambió la vida” titulaba un medio nacional, en abril de 1994. La crónica periodística daba cuenta de cómo se preparaban los espacios públicos que iban a dar marco a la Convención Reformadora de la Constitución Nacional, “pero también los bares, restaurantes y discotecas”, en paralelo con una importante planificación de seguridad y alojamiento para los más de 300 convencionales, asesores y periodistas. Las sesiones de la Convención tuvieron lugar entre el 25 de mayo y el 22 de agosto, en el Paraninfo de la UNL; y en el Teatro Municipal 3 de Febrero, de Paraná, donde se realizaron los actos de apertura y clausura; mientras que para la jura de la nueva Constitución --el 24 de agosto-- se eligió el Palacio de San José, en Concepción del Uruguay, Entre Ríos.

Al igual que en 1957, la Manzana Histórica de la UNL, comprendida por el edificio del Rectorado y la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, se transformó para dar lugar a una nueva reforma de la Constitución Nacional, la más importante introducida desde la sanción de la Carta Magna, en 1853.

 

305 convencionales y un recinto preparado

El director de Obras de la UNL, Marcelo Saba, recuerda las tareas previas a la Convención como “un desafío para un equipo técnico muy joven, que por aquellos años comenzaba a formarse”. Con relación a las adecuaciones que se hicieron en el Paraninfo, el primer paso “fue pensar en una propuesta que pudiera albergar a la cantidad de convencionales que tenía el programa de necesidades, que era de 305, una cifra muy elevada para la sala”.

La estrategia fue modificar la disposición interna del espacio, construyendo sobre la platea y las dos graderías laterales, una estructura en sentido este a oeste: “A partir de la demanda planteada por el Ministerio del Interior de la Nación, hicimos un proyecto que albergaba la cantidad de bancas necesarias, utilizando la sala transversalmente, tal como se había hecho en la Convención de 1957. Tomamos el ejemplo de aquella disposición, que tenía un diseño de mobiliario mucho más generoso y logramos acotarlo, modernizarlo, para dar la posibilidad de que los convencionales, más la presidencia y el estrado, los taquígrafos y periodistas, pudieran llevar adelante sus funciones”. Se construyó entonces un entarimado “con una estructura metálica y madera”.  Ese piso técnico permitía disponer además los cables que requería, entre otros, el tablero de votación “que todavía se utiliza en el Congreso, en una de las primeras intervenciones que se hicieron de ese tipo”. Las butacas originales del Paraninfo se retiraron para construir el entarimado y se volvieron a colocar cuando terminó la Convención, preservando sus condiciones originales.

Respecto a las tareas complementarias, se instaló un sistema de refrigeración frío-calor, con el que el edificio no contaba hasta ese momento, “teniendo en cuenta una condición de uso extrema, por la cantidad de personas que asistían cada día a las sesiones”. La transmisión en vivo y el registro fílmico de las reuniones implicaron también una serie de adecuaciones técnicas, de sonido y en particular de iluminación, para lo que se contó con asesoramiento de la empresa Philips.

“Fue una obra que tuvimos que resolver en muy poco tiempo, ya que se ejecutó en 45 días, incluyendo la compra de mobiliarios. Se vistieron 90 locales en Rectorado para la apoyatura de las comisiones, de los grupos de los partidos políticos y sus representantes, como así también para la seguridad y la administración. Las tareas incluyeron a la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales”.

 

Traslado a Ciudad Universitaria

Otro desafío de logística estuvo dado por el traslado completo del Rectorado, “que funcionó durante cuatro meses prácticamente en Ciudad Universitaria”, rememora Saba. “Se mudaron las oficinas principales, la mesa de entradas, la tesorería, todo el sector de personal, la administración y las áreas de gobierno universitario, incluido el Consejo Superior. Utilizamos las áreas que estaban destinadas a la administración y gobierno de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas, que todavía no estaba instalada. Eso nos permitió solucionar rápidamente el traslado y en 15 días el Rectorado completo estaba funcionando en Ciudad Universitaria. Todo este trabajo, fue uno de los desafíos más grandes que tuvimos como equipo seguramente”.

 

Derechos y garantías

Las sesiones se extendieron durante 90 días y de la reforma surgieron entre otras incorporaciones a la Carta Magna: la Auditoría General, el Consejo de la Magistratura, el tercer senador por la minoría, la Jefatura de Gabinete de Ministros, el pleno ejercicio de los derechos políticos, los partidos políticos como instituciones fundamentales del sistema democrático, el resguardo de la fuente periodística, la defensa de los consumidores y usuarios de bienes y servicios, el ambiente sano, la protección de los datos personales, el defensor del pueblo, los derechos de incidencia colectiva, el reconocimiento y protección de los pueblos indígenas, la incorporación de los tratados internacionales, entre otros.

 

Hacia octubre

El próximo 13 de octubre, el Paraninfo de la UNL vuelve a ser escenario de un hecho trascendente para la vida política del país. Las voces de los candidatos a la presidencia se harán escuchar en el primer debate organizado por Ley. En esta oportunidad, el recinto permanecerá en sus condiciones originales, y la única adaptación será en el escenario con el fin de dotarlo de mayor profundidad.

La limpieza de los muros interiores se realizó con un sistema de criolavado, que no erosiona la superficie. Con el mismo cuidado se lavarán en seco cortinados y alfombras, se trabaja en la recuperación del tapizado original de las butacas, en la limpieza y restauración de mármoles, y en el pulido de los pisos de roble de Eslavonia.

A partir del relevamiento de patologías puntuales en el cielorraso, el restaurador Mauro Fornari se encuentra realizando una serie de intervenciones a nivel cromático. “Partimos de un cateo de la pintura original --precisó Marcelo Saba-- se volvieron a fabricar los colores y lo que se va a hacer es retocar solo los lugares que se vieron afectados por el paso del tiempo”.

En cuanto a las incorporaciones de tecnología, la sala cuenta con un sistema de audio de última generación, para lo que se recibió asesoramiento técnico del ingeniero Gustavo Basso; aro magnético para mejorar la audición de personas hipoacúsicas y un sistema de video con proyector de última generación, compatible con una gran cantidad de formatos, incluso funcionalidad 3D Full HD y conectividad para variados dispositivos.

Última actualización: 27/08/2019 a las 13:06 hs.